Mostrando entradas con la etiqueta otros amores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta otros amores. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de octubre de 2009

Añoranzas de niñez


Oleo de Felipe Garzo

Desleída la tarde en una nube

que cubre mi tejado

presagiando furia en el aire

y furor salpicando la tierra

me refugio en cielos velazqueños

sombrillas de Monet,

de Turner su Venecia.


Mis ojos se bañan en sus cielos

mis dedos se posan en las láminas

intentando llenarme de su esencia.

Paseo por el verde sintiendo el sol

sobre mi descubierta cabeza

vuelvo al voluptuoso balanceo

de una góndola rodeada de belleza

quedo entre esos dos paréntesis

que guardan ejércitos y nobleza.


Estalla voluptuosa la tormenta

que como todas ellas

me lleva sin remedio al lado de mi abuela.

Ambos oliendo el aíre

adivinando rayos

sentados a la puerta.

miércoles, 10 de junio de 2009

Pastor de recuerdos


Navego entre lineas de viejos papeles

cada vez que me asomo a la ventana,

me aproximo a aquellos tiempos

en que abundaba la miel

en los cuadernos

de los que arrancaba páginas.


Trazo rumbo a la perdida tierra

donde el sol se pone clonado a lento,

donde aquel día entreví el curtido rostro

- sólo níveo -

en la puerta del monasterio.


Dejo que el viento engorde mis velas

sujetas por un lamento,

el timón se esconde entre granito

desecha la fragua

que se escurre por la cuesta de los abuelos.

miércoles, 3 de junio de 2009

Permanencia



Los ríos se volvieron pegamento

la tarde estuvo diligente

y oscureció sin remedio,

sin continuidad.


Volveremos a andar los mismos senderos,

aquellos en los que pateamos penas

pero ya no eres uno, serás miles

al recibir las gotas de lluvia.


Quisiste vestir de colores permanentes

y no ver ángeles grises

minuto a minuto,

quisiste servir de vida siempre

y tentar al cuco vivaracho;

yo le pondré agua

y tú los frutos maduros.

Cantará con quien sabe que olor

pero resaltará su pluma en la noche

cuando nos recuerde aquellas alarmas

que reían rotas.

martes, 2 de junio de 2009

Sigue la vida



Hoy siento un cansancio terrible,

como el de la margarita preguntada

mil veces

descosiendo sus alas del corazón;

hoy siento que me llaman con fuerza

la tigresa enojada con todos

(menos conmigo)

y el fuerte olor que vi en tu mirada.


Llora ¿o gime? La señorita

tumbada en su cama de espuma

y     (la vida sigue)

la juventud se sienta en mis piernas delgadas,

se sube al hombro como cotorra negra

con zarpas de acero inoxidable.


Morir en verano

no debe ser tan triste:

las mujeres vestirán de estampados frágiles

y lloraran menos pensando en sus abanicos

¿negros? ¿costumbristas? ¿atemperados?

Fríos a fin de cuentas.

Quiero que en ese momento tengas el pelo largo

para sentir su caricia en mi rostro

cuando cuchichees con mi cadáver

el color de las sandalias que traía aquella,

aquella que olvidó cantar al levantarse. 

lunes, 1 de junio de 2009

Camino


Un paso más,

cada segundo un paso más.


Grises preñados de humedad

llorarán

antes de concluir el día;

devolverán el humo que se llevaron

en aquel momento que sonreías.


La excavadora arrancó el árbol

de cuajo;

aquel día murieron cuatro ruidos de puertas

pero era primavera

y no se notó apenas,

acaso en la fruta que mojó tus labios

cuando pensaste:

un paso más.

viernes, 15 de mayo de 2009

Verbalizando



Sentir que no siento

soñar que no sueño

pensar que no pienso

intuir que no intuyo

navegar por donde no navego

andar por donde no anduve

caminar por donde no camino

estar por donde no estuve


a pesar de todo esto


intentar ser lo que soy

luchar por ver lo no visto

pelear por amar más (si cabe)

sufrir riendo lo que quede

llorar todo lo que reste

humanizar lo que alcance

sonreír con ese texto

abrazar con toda el alma

besar hasta romper el aliento


tratar de ser persona en todo momento.


No hay duda del sendero a transitar,

toma mi mano,

caminemos.

jueves, 14 de mayo de 2009

A Luna, mi amiga más que mascota, que ayer se fue


Ayer tuvo que decir adiós

dejándonos un nudo en la misma boca

del estomago,

ayer marchó mi amiga

y nos quedó a todos arrasados.


Fuiste la primera, capricho de una niña

emocionada entonces,

luego ibas abriendo puertas,

ayudando a subir a mi amigo escalones.


Tengo los ojos anudados por el agua,

la boca seca sin tu presencia,

los brazos rotos sin tus caricias

y en mi regazo noto tu falta sin tregua.

No volverás a atascar más la impresora

y ya no noto tu tranquilizadora presencia,

las largas tardes serán más largas

y faltará tu lomo junto a mis piernas.


No sé donde has ido

pero espero volver a verte algún día,

intuyo que jugaremos en mis sueños

devolviéndome parte de alegría.

Nunca pudiste leer, ¡obvio!

Pero cuando yo leía me observabas

y parecía que hasta entendías metáforas

rompiendo las que no te gustaban.


No te sentarás más en el teclado

ni delante de la pantalla

pero para siempre te has sentado en mi alma.

martes, 12 de mayo de 2009

Presente pretérito



Ante la losa del olvido
rescato afiladas vivencias,
tiempos que fueron camino,
orillas que fueron secuencia,
ondas en el estanque
mecidas por decisiones
momentáneas.
¿Quién no tiró piedras
a la laguna tranquila?
¿Quién no penó asuntos
carentes de importancia alguna?

Hoy el reloj ejerce de goma de borrar
y la memoria dulcifica el invierno
por el que cuesta pasear
a pesar del abrigo de la certidumbre.
No cambiaría nada
tal vez por que no recuerde los motivos
que me guiaron al ahora,
tal vez por que el presente mejora
con la lucha del pretérito,
tal vez por nada más fuerte que el miedo.

Rindo mis cantos rebotando alegres,
ajenos al ruido del viento en el otoño
felices como lámparas recién lavadas.

lunes, 11 de mayo de 2009

Intuición

A mi futuro sobrino

En medio de la dulce espera lacerante
toca presurosa la campana,
voltea el feliz anuncio
de la tarde agostada.


Me gustaría revivir los momentos
en que la piel huele a leche
y los muerdos
cantan una presencia
durante años soñada.

viernes, 1 de mayo de 2009

Futuro imperfecto


A mi padre y a sus miedos


Dormitando dentro de mi cuerpo
veo transcurrir la lenta tarde
donde un paraguas de nubes
nos roba el sol, miserable.
Pronto rodarán perlas en la tierra
y será posible asaltar charcos,
lodos consecuentes con el cielo,
con la mezcla marrón e incolora.

Las margaritas magentas
ya no despertaran de su sueño,
y algún día,
probablemente,
tú me contarás mi propia historia


sobre la que pediré detalles...


intentando comprender actuaciones
que serán imposibles
de entender
porque el agua
ya no mojará mis pies
pisando las lagunas del atardecer.

¿Añoraré la oscura paz de esta tarde
o acaso viviré en un gris perpetuo
en el que sólo cabrá el olvido?

martes, 7 de abril de 2009

Semana Santa





Semana Santa, mes de Abril,
dolores de la primavera
el morado es mi color
tres clavos son mi bandera.

Me aproximo muy despacio
al lugar que me sustenta
y de rodillas rezo al Cristo
el Cristo del barrio donde naciera.

El miércoles será el clamor
cuando salga por la gótica puerta,
después mucho silencio
y gozar en la cargadera.

El miércoles es cuesta abajo,
el barrio entero lo corteja
unas de negra mantilla
otras portando las velas.

Y un tronar de tambores
y un piafar de cornetas
unos llevan los adornos
otros le cargan de veras.

Y arrimadito a las andas,
si no puedo debajo de ellas,
siento el clamor de mi barrio
un silencio que lo venera.

Y luego esperar al viernes,
guantes blancos, noche en vela,
cuando suenan los tambores
toda mi sangre se altera.

Y bailarlo despacito
cuando subamos la cuesta
ya estamos llegando a la plaza
que está de gente repleta.

Viernes de madrugada
la del Silencio nos espera
un breve repique acompaña
al Cristo y yo a su vera.

Luego de vuelta a casa
subimos gozosos otra cuesta
de vuelta a su lugar
donde todo el mundo le espera.

martes, 17 de marzo de 2009

Gacela de la próxima primavera



La próxima luna es la de Abril,
la primera de la primavera,
ya los brotes empujan al árbol
todo es pujanza en mi abridera.


Mi jardín tiene más árboles
perales, manzanos y palmeras
también tendrá muchas flores
amapolas, margaritas y azucenas.


Los árboles los plante yo
no así las flores silvestres, camperas
con todos y todas me recreo
pero sobre todo con las enredaderas.


Enredaderas que en realidad son jazmines
de distintos colores, ¡ay si las olieras!
sin quererlo siempre me trasladan
a otros lugares, lejanas tierras.


Tierras donde el cordero es señor
donde la jara y el olivo bandera
tierras, a veces, de extremo rigor
tierras donde yo naciera.


Y en aquellas tierras, y en mi jardín,
la primavera siempre es una fiesta
fiesta de luz, de color, de olor
fiesta, en suma, de la primavera.


¿Quién no ha dormido desnudo
sobre la fecunda tierra una siesta?
¿Quién no se ha dejado llevar, incauto,
por los ardores que nos alteran?


Embriagado de olores y flores,
borracho en una ebriedad eterna
pronto quiero estar y seguir
para siempre en primavera.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Amiga Sissí



I



Te conocí en un desfile de modelos, muda,
en realidad todo enseñabas y nada, cierto.
Era frente al mar, todo un espacio ideal, abierto,
y allí lucías delante de todos, bella, ruda



pese a tu aspecto aliñado. Requerías ayuda.
Pisaste la pasarela y quedé boquiabierto;
no fui el único, intuí, incluso dijo algún experto
que no era aquel tu sitio, no ese evento. Y aguda



parecía que entendieras los comentarios breves.
Después de tu andanza te surgieron mil padrinos
prestos a cortejarte, a llevarte a sus molinos.



Yo pensé: Nada, no tengo nada que hacer. Leves
desilusiones sufría mientras te enamoraban;
pretendían camelarte, por lograrte ellos daban



II



muestras de cariño, curiosos los parloteos,
muchos te agasajaron con su mejor mérito,
incluso hubo alguno que lució, benemérito,
tierras, jardines, fincas, todos muchos resabreos,



y tú ¿a quien mirabas? Les dijiste a ellos: abstendreos
de mí. Creo que mi futuro será el pretérito
mejorado; intuyo que aquel tapado emérito
será mejor amigo, cuidador fiel;sí, poneos



como fieras si es así como os sentís, pero ya
decidí. Un desfile de perros abandonados
fue el lugar feliz donde tu y yo nos encontramos.



Desde entonces convives en casa, nadie podrá
quitarnos los ratos que estamos alborozados.
Uno y la perrita que desde entonces amamos.