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lunes, 21 de enero de 2013

Hubo un tiempo de desidia y engaño


A Alfonso y Anita, a los que les traicionó una mentira.


Deslustrado,
el tiempo que dura la eternidad
anidó en mi dedo despidiéndose.
Insuficiente tarea para alas de
mundos inexistentes, para
edificios en descampados, para
cajas de cervezas remendando
mesas que no existen, para
todo ese veneno marrón desbocado.
Te fuiste, a pesar de no estar hacía años,
donde el sol calienta un poco más,
donde la palabra no es sólo sonido,
donde los abrazos calientan la sonrisa.
Te fuiste, eso pensabas,
al lugar del que decías venir.
La pena es que en tu entierro solamente
estuvimos aquellos que sabíamos que un
lugar así existe: tú nos lo enseñaste
antes de la ruina en los dientes, antes
de la piel color rata, antes de morir cada
vez que querías ir donde, decías,
la luz es la voz de aquella que se te adelantó.

lunes, 4 de abril de 2011

Porque es, porque siempre será


Si estuvieras conmigo y yo contigo…

fluye el raudal en una octava
real desde que la hiciste realidad
es María es José es Poesía es Pasión
compás duende sigilo
tiempo a destiempo
primordial primor
afirmación arrayán en el paladar
media verónica planchada a ese Madrid entumecido


a puñados bebo tu palabra
no quiero verlo, tiemblo
río de epítetos pechera abajo
con tanto cabo suelto tiemblo
                  alma naciendo
               desazón sobrepasando
fuera de mí, fuera de sí, fuera del mundo
tapizando realidades guarneciendo el corazón


retozando
a
la sombra de tu barba

lunes, 21 de septiembre de 2009

De boinas y patines


Para Laura


La eterna búsqueda de la esencia

descerraja su aliento, metralla líquida,

hace enrojecer campanas de mármol

clava su faca en la raíz de la idea

cercena antifaces con olor insípido.


Yo, que suelo beber con ella,

pudiera hablar de miedos y risas

pudiera silbar hasta encallecer los labios

o emular el tiempo de los almendros

pero no

el lauredal es como una vieja incógnita,

ahora se mece sobre la batalla.


Aprendices de banderas sin recuerdos

reflejan en sus ojeras

tenues hilos de luz agrietada

y una lánguida espera majestuosa

donde el vino será aún más dulce.

martes, 1 de septiembre de 2009

Recuerda


Dedicado a todos y todas los que hacéis que este mundo blogger merezca la pena.


Cuando la furia de tus temores te arrodille

y de un hilo penda la mañana

recuerda contar conmigo

que intentaré frenar el aire,

el mismo que empaña tu ventana.


Cuando el presentir la tormenta rompa el tapiz

de las impuestas apariencias,

ese reventar que te empuja a la almohada,

recuerda contar conmigo

que lavaré con manzanilla tus ojos

y una manta de compresión cubrirá tu desgana.


Cuando el peso de tus uñas sea toneladas

y uno solo de tus cabellos quiebre montañas

recuerda contar conmigo

que lograré sostenerte

sin que flaquee ni un ápice mi espalda.