Silencio
como una flor abandonada en la muerte de sus pórticos
¿Sabía alguien de tu mudez y por eso te dio esos ojos?
Silencio
Ánima encontrada en un estanque lánguido
estallido huido de un cartograma lánguido
abanico empotrado en un cristal lánguido
fortaleza soñada sobre un paraíso lánguido
Quien te dio esos dedos alborotadores ¿Sabía de tu mudez?
Dientes de cristal envolviendo tersura provocada
como una boca se abre la amapola en su sazón
tiembla el ruiseñor bajo una cataratas de lunas
el brillo de una hoja se refleja en tu silencio alborotador
tal vez crezca el olor de los jazmines desde tus labios
hasta mi cabello deudor de imposibles oleos
Silencio
como el bramar de un jabalí a pies de esa fortaleza olvidada
¿Brilla el sol gracias a su piel concéntrica o se recrea en tus clavículas?
Silencio




















