La vida es una pestaña de niebla
pendiente de esculpir el peso del aloe
santifica el picor de manos
el calor formó montañas en mis dedos
y un río bajo dos luceros conversando
Desnudamos el pensamiento hasta que duele
Desnudamos el sentimiento en una acuarela de verbos
Dobla las ramas esa mirada de bebé sabio
recuerdos que tiñen la noche
flor de orgía signando sillares de hielo
todos las aldabas rezaron bajo un cielo preñado de ojos
estrellas que hacen nido en espuma de olas
una caracola endulza mañanas anestesiadas
Hay un sol en mi puerta esperando tu caricia

