martes, 12 de abril de 2011

Nocturno y vigilia




retorno
herida abierta que palpita
una y otra vez en todas
las esquinas dónde vivimos
y cintura y buré y cincel y
noche en la tarde y bronce
volverán las oscuras…
morir irremediablemente con la sangre
tarea envuelta en cal viva
que no vive ya sal en esos ojos
ni en el labrador de palabras                                                          ni en el segador de sueños
viendo espigarse el verso                                                               viendo agostarse la voz
ni en las manchas oscuras
que cubren este folio

                        la oratoria del clavel
                                                           vuela 
                                                                     de labio a labio

8 comentarios:

Paco Alonso dijo...

Muy bello Manolo, es un placer como siempre adentrarme en tu espacio de bellas letras.
Un cálido abrazo.

Maritza dijo...

Es un sentimiento tan poderoso que es imposible no envolverse, Manolo.

Sabes...las palabras que uno diga no se merecen con tu escrito.

Abrazos grandes.
Bendiciones miles.

SIL dijo...

Apuesto que llegará antes que las golondrinas vuelvan.
;)

Beso, Manolo

SIL

Sensaciones dijo...

tremendo final...cerraste el poema con un sello...

Un beso Manolo, espero que estés bien!!

Anouna dijo...

Y yo te abrazo Poeta, a ti y tu poesía en cada esquina...

A veces es muy bueno, sentarse juntos y hablar los silencios para sentir mucho más las palabras. "Vivir irremediablemente con la sangre
tarea envuelta en cal viva".

Agrego un beso al abrazo inicial.

Carmen dijo...

la próxima etiqueta Sobre mí la quiero con una fotografía de uno de los dos jardines japoneses...y sin huesos pelados, a no ser que uno de los perros robe el plano y lleve uno en la boca

un beso

elisa...lichazul dijo...

me ha dejao triste
y un vacío , nada surge de esos ojos
la muerte nos mira impertérrita


besutos Manolo

Pedro Aros Castro dijo...

Quizás vuelvan, pero no serán las mismas, duele y reconforta más el dulce recuerdo, un placer Manolo
saludos