jueves, 5 de febrero de 2009

Siempre luchando por ti,


Siempre luchando por ti,
Siempre quemando naves,
Siempre tornando allí,
Siempre caricias suaves.

Te añoro cada instante que
Te abandonas y me matas.
Te gusta pillarme a traspié,
Te encanta rodear si relatas.

Amaré con gusto la vida,
Amaré enternecido tu boca,
Amaré complacido tu brida,
Amaré hasta romper tu roca.

Mucho me has dado mujer,
Mucho me queda por recibir,
Mucho resta al atardecer,
Mucho queda para refulgir
Para tí, mi amor, mi todo.

5 comentarios:

hargos dijo...

genial , megusta mucho, un saludo fuerte y largooooooo, sigue asi

Noah dijo...

Suerte que tiene esa mujer que recibe esos sentimientos de tu parte, Manolo.
Debéis de ser muy felices. Y yo me alegro mucho por vosotros.

Un abrazo de Noah.

Rita dijo...

Como siempre, ¿que te voy a decir? Corto pero muy hondo, como siempre remueves cosas, un beso

hargos dijo...

Me han otorgado un premio y como tengo que compartirlo pues te he elegido un saludo fuerte, pasate por el blog para recogerlo

Sil dijo...

Y si por bueno, breve, mil veces bueno.
Te queda mucho por refulgir, y de hecho, la muestra está en tus versos.-

He llegado al final de amores y desamores sobre vos.
Maravillada declaro serte fiel seguidora.

Volveré a creer en el amor a fuerza de leerte?
Veremos.

Un saludo desde el sur más sur del mundo.